Si otros portales de internet (Booking.com) te dicen que no hay cabañas libres, llámanos. Ellos sólo disponen de una de las cinco que tenemos. No dejes de consultarnos. Nosotros sí tenemos cabañas libres.
Muchas veces nos preguntáis por los precios, os comentamos, que nadie tiene mejores precios que nosotros, aunque tengan ofertas, nosotros os garantizamos el precio más bajo. 


Reserva tu Cabaña Patagónica directamente con nosotros, te obsequiaremos con un detalle de bienvenida. Sólo tienes que enviar un email a:

patagonicos@gmail.com

y solicitarla poniendo, fechas de entrada y salida, número de personas y toda la información que quieras contarnos. Te contestaremos enseguida. 

Nuestro horario de atención al público es de 9 a 21 horas. 

Teléfono: 987 74 00 64 / 636 469 650

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Entre esta fotografía y la siguiente hay una diferencia de seis años ¿quién nos iba a decir que esta bonita cortina, tan verde, se iba a convertir en las Cabañas Patagónicas?


El 1 de julio de 2008 entró la excavadora en el terreno y empezó una obra que duraría año y medio, y otro medio hasta que abrimos al público.


A simple vista parecía que las obras avanzaban a un ritmo vertiginoso. Cada día que pasaba la excavadora abría un agujero nuevo, al siguiente los encofradores estaban echando hormigón para las cimentaciones y al día siguiente, entraban los carpinteros a levantar las estructuras de las cabañas. Visto y no visto, de la nada surgía un tejado.



En dos meses parecía que la obra se terminaba, pero... entonces llegó el invierno...


Esta no está sacada desde la Peña Hoguera, pero había que ponerla porque en época invernal, así de cubierto, la obra se paralizaba.


Sin embargo a pesar del frío, la nieve y la lluvia que embarraba todo, las máquinas volvían a la carga con nuevos objetivos.


Poco a poco se va poniendo orden en todo el exterior, aparcamientos, caminos, zonas de jardín, etc...


Y una vez hecho todo eso, darle tiempo a la naturaleza, con ayuda, claro, para que se vaya cubriendo todo de verde.


Bueno, verde, verde, en los meses secos del año, agosto y septiembre, el verde brilla por su ausencia.


Un año después, todo vuelve a brillar, y lo dejamos en reposo, durante el 2012, para llegar al 2013, aunque en septiembre... con el campo amarillo y marrón.


Hasta el día de hoy.